domingo, 24 de abril de 2011

Un día pasa. Pasa que estás de pie en algún lado y te das cuenta de que no quieres ser ninguno de los que están a tu alrededor. no quieres ser el puto pringado al que le has reventado la cara y tampoco tu padre, ni tu hermano, ni nadie de tu puta familia.ni quieres ser la señora jueza. Ni siquiera quieres ser tú. Sólo quieres salir corriendo, salir a toda ostia del sitio en el que estás.. y de repente ocurre, te das cuenta de las cosas, algo se acciona y en ese momento sabes que las cosas van a cambiar.Y han cambiado.Y que a partir de ahí ya no volverán a ser lo mismo nunca, y cuando ocurre, lo sabes lo entiendes, entiendes que este preocupado por su hija, porque esta con un tío que va en moto, dando bandazos a 200 por hora, a toda hostia, para no enterarse de lo que pasa a su alrededor .. pero esque de repente aparece alguien que te dice que aflojes y cuando aflojas, te das cuenta de las cosas, y de los pequeños detalles.Como que detrás de esas botellas de tequila, hay un trofeo, que esta sonando mi canción favorita,que es martes y 13 y que Rosana se iría ahora mismo con usted al fin del mundo. Entiende que su hija, señor, le hace ir lento. le hace sentir bien.Pero un día pasa los caminos se bifurcan. Cada uno toma una dirección pensando que al final los caminos se volverán a unir…Desde tu camino ves a la otra persona cada vez más pequeña. No pasa nada,estamos hechos el uno para el otro, y ahí está él. Y al final sólo ocurre una cosa, llega el puto invierno no hay vuelta atrás, lo sientes, y justo entonces intentas recordar en que momento comenzó todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensaba,mucho antes y es ahí justo en ese momento cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez, y que por mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya nunca tendrás esa sensación. Nunca volveras a estar a tres metros sobre el cielo...

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